Fue un milagro!


Tenía que ser un milagro!
La vida es perfectamente Compleja

 


La idea de que medidas evolutivas naturalistas produjeron la vida en este planeta ha sido  demostrada como una imposibilidad científica. No es nada más que un sueño imposible materialista. La mayoría de los científicos seculares han tomado conciencia del hecho de que el origen de la vida, con las condiciones observables disponibles aquí en la tierra, va más allá de sus esperanzas desesperadas. A medida que más y más nuevos descubrimientos son hechos concernientes a la complejidad de la vida, exponemos todo un nuevo mundo de pequeñas moléculas de la vida.

Usando un microscopio electrónico con una ampliación de 10 millones X que llegó a estar disponible para uso general  en laboratorio  a principios de 1940, el conocimiento de la vida microscópica de repente explotó a nuevos niveles que nadie había previsto. Estos estudios nos han introducido a un mundo completamente nuevo que consiste en complejas estructuras moleculares tridimensionales hechos de proteínas con muchas partes complejas que funcionan juntas de manera extraordinaria. Estas moléculas diminutas cumplen una función designada y trabajan con una eficiencia cercana al 100%.

Estas diminutas máquinas moleculares llamadas nanomáquinas son halladas continuamente en una variedad de formas de vida, incluyendo bacterias. A medida que el hombre continúa sondeando los sistemas vivos, continúa encontrando increíbles niveles de complejidad, todos funcionando para lograr propósitos específicos. La existencia de estas máquinas moleculares complejas cierra la puerta completamente al naturalismo o a cualquier explicación derivada de la evolución.

Charles Darwin se encontró con el problema de la complejidad a gran escala con simplemente observar el ojo. En su famoso libro Origen de las Especies publicado en 1859, observó el ojo como órgano de extrema complejidad y perfección, y señaló:

Suponer que el ojo con todos sus inimitables artificios para ajustar el foco a diferentes distancias, para admitir diferentes cantidades de luz, y para la corrección de la aberración esférica y cromática, pudo haberse formado por selección natural, parece, lo confieso libremente, absurdo en el más alto grado. 1

Darwin no se detuvo allí, sino que empleó su mecanismo de selección natural sugiriendo que esto podría haber ocurrido de forma natural porque existen "numerosos cambios graduales de un ojo sencillo e imperfecto a uno complejo y perfecto." 2 Darwin creyó que estos cambios podrían haber ocurrido en pequeños incrementos, a partir de los organismos inferiores en su árbol evolutivo con un nervio que reacciona a la luz. Como los ojos no pueden fosilizarse, los evolucionistas han intentado apoyar la ilusión de la hipótesis de Darwin señalando las muchas formas diferentes de ojo que existen en la actualidad. Al enfrentarse con los resultados reales de los orígenes del ojo, Daniel Dennett, filósofo de biología y vocero evolucionista ateo, resume este dilema diciendo:

Sólo se necesita un accidente raro que dé a un animal con suerte una mutación que mejore su visión sobre la de sus hermanos; si esto ayuda tendrá más hijos que sus rivales, dando a la evolución una oportunidad para elevar la barra y aumentar el diseño del ojo a través de un paso sin sentido. Y puesto que estas mejoras afortunadas se acumulan - esta era la visión de Darwin - los ojos pueden automáticamente mejorar y mejorar, sin ningún diseñador inteligente. 3

Esta respuesta estándar demuestra la ignorancia de los evolucionistas utilizando mutaciones accidentales, no dirigidas, para producir lo que Darwin concluyó son "órganos de extrema perfección y complejidad." No es sólo el ojo humano, ya que también observamos en la creación de Dios una gran variedad de diseños de ojos con numerosas cantidades de células foto-receptoras. Por ejemplo, los insectos tienen ojos compuestos, mientras que las arañas tienen ojos simples. Hay muchos tipos diferentes de crustáceos marinos con sistemas de visión complejos, así como diferentes tipos de reptiles con pupilas en forma de ranura para la visión nocturna. Estos y muchos otros ejemplos constituyen una barrera infranqueable a la afirmación de que todos estos diferentes tipos de ojos evolucionaron a partir de mutaciones accidentales. Es interesante notar que tantos seculares, incluyendo Darwin, terminan tan atrapados en sus propias ideas naturalistas acerca de los orígenes que terminan normalmente simplificando el argumento. Es parte de su modus operandi perder el sentido de la realidad basado en la verdadera ciencia, porque en sus corazones quieren negar un Diseñador todo-inteligente, Jesucristo. "Dice el necio en su corazón: No hay Dios. Se han corrompido, hacen obras abominables; no hay quien haga lo bueno." (Salmo 14:1)

Idioma de la Vida del Creador

 

Al observar la complejidad increíble de la vida, tanto a gran escala como a niveles moleculares, hay otra característica que no podemos descuidar. Como hemos visto en esta era de la información altamente tecnológica, hay un código detrás de la utilización de todos los programas. Este lenguaje se utiliza para producir funciones específicas dentro de cada sistema viviente. Este código viene a nosotros en forma de ADN (ácido desoxirribonucléico).

Este código nos da otra dimensión que habla fuerte y claro de un Creador inteligente. El ADN es una molécula gigante compleja que programa todas las formas de vida utilizando paquetes de información. Por ejemplo, en el ADN humano hay 3.2 mil millones de paquetes de información envueltos en 23 pares de cromosomas. Los genes son pedazos de la molécula de ADN que dirigen la producción de proteínas que dan a todas las formas vivientes su estructura. Sin ADN no habría proteínas. Sin proteínas, no habría ninguna estructura; y sin estructura no hay vida. Estos genes contienen los planos para construir cada organismo vivo, desde diminutos microorganismos hasta jirafas gigantes.

De dónde provino toda esta información ha sido siempre un desafío insuperable para los evolucionistas de entender. No es de extrañar que Francis Crick (1916-2004), co-descubridor del ADN y premio Nobel, abordara el problema del origen de la vida. Honestamente admitió que a nivel estadístico, el ADN no podría existir por medios puramente naturales. Él señala:

Lo que hemos descubierto es que incluso en este nivel muy básico hay estructuras complejas que ocurren en muchas copias idénticas - es decir, que tienen una complejidad organizada- y que no pueden haber surgido por pura casualidad. La vida, desde este punto de vista, es un evento infinitamente raro, y sin embargo todo está lleno de vida a nuestro alrededor. ¿Cómo pueden tales cosas raras ser tan comunes? 4

Esta cita, contenida en el libro de Crick “La vida misma: sus orígenes y naturaleza”, que es una representación honesta de los problemas relacionados a la evolución de la vida. El observa una tierra repleta de todo tipo de vida y dice: "Un hombre honesto, armado con todo el conocimiento disponible hasta ahora, sólo podría afirmar que, en cierto sentido, el origen de la vida aparece en el momento ser casi un milagro, tantas son las condiciones que se han tenido que ser satisfechas para ponerla en marcha". Crick continúa e implica que la vida pudo haber comenzado en la Tierra por medios puramente naturalistas, pero esto requiere muchas condiciones que deben cumplirse a fin de generar la vida en la Tierra. Esto, según Crick, tendría que ser un milagro. Por supuesto, siendo un secularista confeso, no reconoce un Creador. Así que Crick, al igual que muchos científicos que están hoy en la esclavitud del naturalismo, va más allá de las limitaciones de la observación e invoca una fuente extraterrestre de la vida en la Tierra. En lugar de someterse a un Creador divino, dándole la gloria debida a su nombre de acuerdo con Romanos capítulo uno, Crick y otros han recurrido a la insensatez.

Crick afirma que si la evolución de la vida no se originó aquí, él está "obligado a considerar otros lugares en el universo." 5 Sugiere la "Panspermia Dirigida" como una posible solución. Una construcción completamente hipotética que apunta a la vida proveniente de alguna civilización extraterrestre que tenía el objetivo de sembrar nuestro planeta con pequeños granos que contienen ADN, ARN, o alguna otra molécula desconocida enviados aquí hace unos 3 billones de años. Él reconoce que esta es una idea descabellada, pero afirma que este es la única idea a la que podía recurrir. Al final de su libro, afirma: "Cada vez que escribo un artículo sobre los orígenes de la vida juro que nunca voy a escribir otro, porque hay demasiada especulación corriendo detrás de muy pocos hechos, aunque debo confesar que a pesar de esto, el tema es tan fascinante que nunca puedo mantener mi decisión." 6

Al final de su vida, Crick eventualmente iría en dirección al campo de la neurociencia, dejando atrás la biología molecular. Luego intentó demostrar científicamente que podría encontrar el alma de la conciencia del hombre en las neuronas del cerebro. Tomando un punto de vista estrictamente evolutivo materialista del alma, sugirió que la existencia del mundo espiritual era un fenómeno enterrado en las profundidades del cerebro. Sus últimas posiciones de profesor fueron en el Instituto Salk en La Jolla, California y en la Universidad del Sur de California en San Diego; más tarde sucumbió al cáncer de colon y murió en el año 2004. Tal vez debido a la frustración que tenía con todas las especulaciones sobre el origen de la vida que finalmente lo alejó del estudio del ADN. Tiene sentido que este ateo consumido, incapaz de dar crédito a una Deidad suprema, aún cuando toda la evidencia apuntaba a su existencia, intentara tratar de probar que cualquier cosa considerada espiritual no es más que un producto del funcionamiento interno de nuestro cerebro.

 

Complejidad más allá de la imaginación


Desde que Watson y Crick revelaron la estructura del ADN, los descubrimientos realizados sobre la vida molecular del ADN continúan superando nuestra comprensión de esta increíble molécula. A comienzos de la década del 2000, cuando el código del ADN humano completo fue finalmente revelado, sólo el 2% se utilizaba para hacer los genes que producen las proteínas que nos dan nuestra estructura de vida funcional. ¿Cuál es el propósito del 98% restante de ADN? Aún existe mucha confusión sobre este misterioso ADN no utilizado. Los evolucionistas sugirieron que este era el ADN que sobraba a través de todos los cambios evolutivos que llevaron a organismos unicelulares a los monos y luego a los hombres. En consonancia con su convicción de que este ya no era de ninguna utilidad, se le llamó "ADN basura".

Los hallazgos más recientes muestran que este ADN no es inútil, sino que juega un papel integral. Este papel envuelve no sólo la producción de proteínas estructurales, sino también incluye la forma como las proteínas se pliegan en tres dimensiones y son transportadas a diferentes áreas del organismo que necesita ser construidas o reparadas. Hoy entendemos que el ADN contiene la información de la vida que en múltiples niveles con una variedad de muchas funciones diferentes. Esa cantidad de información ha crecido de manera exponencial. El impacto de este descubrimiento tiene un gran potencial para los humanos descubrir posibles curas para muchas enfermedades.

La idea de que la vida evolucionó en la Tierra es una hipótesis muerta, y muchos científicos ahora reconocen esto como verdad. Durante años, Robert Shapiro, químico de la Universidad de Nueva York proclamó que la probabilidad de que la vida surgiera de forma natural en nuestro planeta es inexistente. En una entrevista en el sitio en línea Livescience con el tema: "Los misterios más grandes: ¿Cómo surgió la Vida en la Tierra?", con respecto a moléculas específicas, dijo que, "la aparición de dicha molécula, dada la manera como funciona la química, es muy improbable. Sería una posibilidad remota de una sola vez en el universo". Continuó diciendo que "para adoptar este [punto de vista], tienes que creer que tuvimos una suerte increíble." 7

Son increíbles los alcances a los que llega el hombre para resistir lo que es evidente. Un ejemplo de esto son los muchos científicos hoy que se niegan a referirse a la vida como un milagro creado. La Palabra de Dios nos habla del primer milagro que Cristo realizó en el principio al afirmar que Dios creó todo por su palabra. "Todas las cosas por él fueron hechas, y sin él nada de lo que ha sido hecho, fue hecho." (Juan 1:3) Cristo es el Creador de todo, incluyendo toda la vida existente. La verdad de que la vida sólo puede venir a través de Él se proclama a nosotros en Juan 1:4, "En él estaba la vida, y la vida era la luz de los hombres" Al reconocer a Jesús como nuestro Creador y Salvador, podemos ver la luz, porque Cristo (que es la Luz) está en nosotros. Sin embargo, aquellos que no tienen la luz no pueden ver o entender que la vida es realmente un milagro de la creación especial. En el evangelio de Juan leemos: "La luz en las tinieblas resplandece, y las tinieblas no prevalecieron contra ella." (Juan 1:5) Crick, la NASA, la mayoría de los científicos, y el mundo continuarán buscando la causa evolucionaria de la vida, porque no pueden comprender que cada organismo vivo ha sido investido con increíble complejidad por el Creador. Esto se revela cada vez más a medida que ahondamos más y encontramos más nanomáquinas moleculares sorprendentes. Estas maravillas de la ingeniería diminutas dan testimonio del milagro de la vida que sólo puede venir de la mano del Creador.

El milagro del Suelo


Una marca real de un planeta habitable es el suelo. En un puñado de buenas partículas de suelo, hay suficientes organismos vivos para igualar el número de personas en la Tierra. Una de las cualidades más importantes de los suelos es que permite a las plantas absorber minerales importantes a través de sus raíces. El suelo es también el hogar de saprófitos, microbios que viven en la materia orgánica muerta y en descomposición. Se estima que un gramo de suelo fértil puede alojar hasta mil millones de bacterias y hongos.

Referencia
s

 

1. Darwin, Charles, On the Origin of Species by Natural Selection , p. 146, New York: The Heritage Press, 1963.

2. Darwin, Charles, Ibid. p. 147.

3. Dennet, Daniel, “The Hoax of Intelligent Design and How It was Perpetrated,” from Intelligent Thought: Science Versus the Intelligent Design Movement, John Brockman, 37,  New York: Vintage Books, 2006.

4. Crick, Francis, Life Itself: Its Origins and Nature, p. 53, New York: Touchstone, 1981.

5. Crick, Francis, Ibid. p. 88.

6. Crick, Francis, Ibid. p.153.

7. Than, Ker, “Greatest Mysteries: How Did Life Arise on Earth?”, 22 August 2007,
http://www.livescience.com/1804-greatest-mysteries-life-arise-earth.html, acc. 4 March 2015.

Recursos en Español